Descarga gratis
Evalúa el rendimiento financiero de tu negocio con estas plantillas gratis de estado de resultados (también conocido como estado de pérdidas y ganancias) y el balance general (o estado de situación general). Identifica áreas de mejora, toma decisiones basadas en datos y cumple con los requisitos que solicitan los clientes y el SAT.
Descubre la rentabilidad de tu negocio durante un período específico, con el estado de resultados.
Mira con exactitud tus activos, pasivos y capital disponibles, en el estado de situación financiera.
Corrige el rumbo financiero de tu negocio y prevén malas decisiones que impactarán tu utilidad.
Conoce el peso de tus costos y gastos en la utilidad operativa de tu negocio, con el fin de disminuirlos.
Presenta los estados financieros básicos que te solicita el SAT, sin complicaciones y con información certera.
Inicia la automatización de tus procesos en tu empresa, eliminando el cálculo manual de los indicadores financieros.
Cuando tu negocio está iniciando, existen beneficios de utilizar un formato de estado de resultados y de estado de situación financiera, en comparación con llevar un control en papel.
El estado de resultados, también conocido como el estado de pérdidas y ganancias, es un estado financiero básico que sirve para mostrar la rentabilidad de una empresa durante un período específico, generalmente trimestral o anual.
Con este formato de estado de resultados, podrás desglosar ingresos, costos y gastos de tu empresa y determinar si has obtenido ganancias o, al contrario, incurrido en pérdidas.
El estado de situación financiera, también conocido como balance general, proporciona una instantánea de la situación financiera de la empresa en un momento específico, mostrando la relación entre sus activos, pasivos y patrimonio neto.
Con esta plantilla de balance general, podrás evaluar la solidez financiera de tu negocio, tomar decisiones estratégicas y evaluar la eficiencia operativa al estudiar la conformación de tus activos y pasivos.
La captura de la información contable y financiera, así como la conciliación de los movimientos y cuentas contables, ya son procesos que puedes automatizar fácilmente con tecnología empresarial.
En el mercado mexicano, existen sistemas de gestión como Bind ERP, que automatizan e integran en una sola plataforma todos los procesos administrativos del negocio. De esta manera, resulta sencillo y automático obtener la información de tu negocio en tiempo real.
Si ya identificaste que tu empresa necesita agilizar la captura y el procesamiento de la información financiera, entonces lo que necesitas es un sistema de gestión como Bind ERP.
Conoce este sistema mexicano de administración y facturación en la nube, con más de 10 años de experiencia en el mercado.
Disfruta de los beneficios de integrar los procesos de compras, ventas, inventarios, facturación en una sola plataforma. Automatiza la emisión de pólizas de diario y simplifica la generación de pólizas contables. Obtén el estado de resultados y el estado de situación financiera en segundos.
Evalúa el rendimiento financiero de tu negocio con estas plantillas gratis de estado de resultados (también conocido como estado de pérdidas y ganancias) y estado de situación general (o balance general). Identifica áreas de mejora, toma decisiones basadas en datos y cumple con los requisitos que solicitan los clientes y el SAT
Descubre la rentabilidad de tu negocio durante un período específico, con el estado de resultados
Mira con exactitud tus activos, pasivos y capital disponibles, en el estado de situación financiera.
Corrige el rumbo financiero de tu negocio y prevén malas decisiones que impactarán tu utilidad.
Conoce el peso de tus costos y gastos en la utilidad operativa de tu negocio, con el fin de disminuirlos.
Para dejar de administrar tu empresa basándote solo en "cuánto dinero hay en el banco", necesitas entender tres conceptos clave que te dirán la salud real de tu comercializadora:
Son todos los bienes y derechos que posee tu empresa para operar y generar dinero.
Activo Circulante (Tu liquidez): Es el dinero que ya tienes o que tendrás pronto (en menos de 12 meses). Aquí entra tu efectivo, tus cuentas por cobrar (lo que te deben los clientes) y, muy importante, tu inventario (dinero convertido en cajas).
Activo Fijo (Tu infraestructura): Son los bienes que compraste para trabajar, no para vender. Hablamos de tus computadoras, estanterías, vehículos de reparto o maquinaria.
Son las obligaciones financieras que tienes con terceros. No las veas solo como deudas, sino como el apalancamiento de tu negocio.
Pasivo Circulante (Corto plazo): Lo que debes pagar en menos de un año. Aquí entran el crédito con tus proveedores, los impuestos por pagar al SAT y los sueldos.
Pasivo Fijo (Largo plazo): Deudas grandes planeadas a más de un año, como créditos bancarios para expansión o hipotecas.
Es la hora de la verdad. Si hoy vendieras todos tus activos y pagaras todas tus deudas, ¿qué te queda?
Para dejar de operar por intuición y empezar a dirigir con datos, necesitas entender cómo se mueve el dinero desde que entra hasta que (ojalá) se queda en tu bolsa. Estas son las paradas clave de tu viaje financiero:
1. Ventas (Tu Motor) No es solo “lo que vendiste”. Es el total de ingresos generados por tu operación principal. Ojo: aquí cuenta lo facturado, menos los descuentos que otorgaste para cerrar el trato.
2. Devoluciones (Fugas de Valor) Es la realidad incómoda. Mercancía que regresó a tu almacén por daños o insatisfacción. En BIND sabemos que un alto número aquí es una alerta roja en tu calidad o logística.
3. Costo de Ventas (El corazón de la Comercializadora) Aquí es donde muchos se equivocan. No es solo el precio de compra del producto; es cuánto te costó tenerlo listo para vender (incluyendo fletes de importación, aduanas, etc.). Si este número es alto, tu margen sufre.
4. Utilidad Bruta (Tu primer “Check” de Salud) La fórmula simple: Ventas – Costo de Ventas. Te dice si tu negocio tiene sentido básico: ¿Estás vendiendo tu producto a un precio suficientemente mayor de lo que te costó comprarlo?
5. Gastos Operativos (Lo que cuesta “abrir la cortina”) Son los costos fijos necesarios para que la empresa funcione, vendas o no vendas. Aquí entran la nómina administrativa, la renta de la oficina, la luz, el internet y el marketing.
6. Utilidad Operacional (¿Tu negocio es eficiente?) Es lo que te queda de la Utilidad Bruta después de pagar tus gastos operativos. Si este número es positivo, felicidades: tu modelo de negocio funciona por sí mismo.
7. Gastos Financieros (El costo del dinero ajeno) Lo que pagas por apalancarte. Incluye los intereses de tus créditos bancarios y las comisiones por el uso de terminales o pasarelas de pago.
8. Impuestos (El socio obligatorio) La parte que le corresponde al gobierno (ISR/PTU) sobre las utilidades que generaste. Es inevitable, pero con una buena administración, es predecible.
9. Utilidad Neta (La Verdad Desnuda) Es la meta final. El dinero real que queda libre para los socios o para reinvertir en la empresa después de haber pagado proveedores, operación, bancos y al SAT.
Saber leer los estados financieros no requiere que seas contador, sino solo observar con atención los números clave. Analiza los ingresos, gastos y utilidades para conocer si el negocio gana o pierde dinero. </b
En el balance general, revisa la relación entre activos, pasivos y capital.
Tiene como propósito el determinar si existieron ganancias o pérdidas en tu empresa en un tiempo determinado.
Analiza la información histórica de las finanzas de la empresa, así como de la industria a la que perteneces, para comprender el panorama general y averiguar si esta cuenta con un ritmo de crecimiento ideal en comparación con negocios similares.
Muchos dueños de PyMEs confunden Ventas con Utilidad. Vender 1 millón de pesos no sirve de nada si tu Costo de Ventas y Gastos Operativos se comen $990,000. Un ERP te permite ver estos renglones en tiempo real para ajustar precios o recortar gastos antes de que termine el mes.
Forma parte de la comunidad BINDER que hoy ya utiliza nuestro sistema para el control de inventarios online
El estado de resultados y el estado de situación financiera (también llamado balance general) son dos reportes esenciales para evaluar la salud financiera de una empresa. Aunque cada uno cumple funciones distintas, juntos ofrecen una visión completa del desempeño económico de tu negocio.
El formato del estado de resultados presenta los ingresos, costos y gastos generados en un periodo determinado (mensual, trimestral o anual). Su estructura básica incluye:
Este formato permite calcular si la empresa obtuvo ganancias o pérdidas en el periodo analizado.
Por otro lado, el formato del estado de situación financiera muestra los recursos y obligaciones de la empresa en una fecha específica. Está dividido en:
La fórmula clave es: Activos = Pasivos + Capital
Ambos formatos son indispensables para la toma de decisiones, el análisis de rentabilidad y el cumplimiento de obligaciones fiscales. Si estás empezando, puedes usar una plantilla en Excel como la que ofrece Bind, o dar el salto a un sistema ERP para automatizar su generación.
El formato de estados financieros se refiere al diseño estructurado con el que se presentan los principales reportes contables de una empresa: el estado de resultados, el estado de situación financiera (balance general), el estado de flujo de efectivo y el estado de cambios en el capital contable.
Cada uno tiene un propósito distinto, pero en conjunto ofrecen una fotografía clara de cómo está funcionando el negocio. Un buen formato debe ser claro, ordenado y ajustarse a los lineamientos contables vigentes en México, como los establecidos por las Normas de Información Financiera (NIF).
Los principales elementos de un formato bien estructurado son:
Para negocios pequeños o en etapa inicial, lo más común es usar formatos en Excel que ya incluyen fórmulas y plantillas prediseñadas. Sin embargo, conforme crece la operación, estos formatos manuales pueden volverse limitantes o propensos a errores.
Contar con un sistema que genere estos formatos de forma automática garantiza que los datos estén actualizados, que los cálculos sean precisos y que la información esté lista para presentarse ante socios, bancos o autoridades fiscales.
Redactar estados financieros no solo implica llenar una tabla con números. También es importante que el formato incluya títulos claros, periodos bien definidos y que los datos estén alineados con los principios contables aceptados en México. Si necesitas presentarlos ante terceros (como inversionistas, bancos o autoridades), la redacción debe ser precisa, clara y formal.
El formato para redactar un estado financiero comienza con los siguientes elementos básicos:
En el caso de PyMEs o personas físicas con actividad empresarial, lo más común es utilizar una plantilla en Excel con fórmulas ya programadas. Pero si buscas escalar, lo ideal es contar con un sistema de gestión como Bind ERP que genere automáticamente estos reportes a partir de los movimientos reales de la empresa.
Así evitarás errores de redacción, garantizarás la congruencia de datos y podrás emitir estados financieros confiables en minutos.
Formular un estado de resultados es una de las tareas contables más importantes para entender si tu empresa está generando ganancias o pérdidas. Este estado financiero resume los ingresos, costos y gastos ocurridos durante un periodo específico, y ayuda a tomar decisiones sobre precios, gastos, inversiones o financiamiento.
Para formularlo correctamente, sigue estos pasos:
Este proceso puede realizarse manualmente en una hoja de cálculo, pero se vuelve más ágil y seguro si utilizas una plantilla en Excel o un sistema contable como Bind ERP que ya tiene estos pasos integrados. Así aseguras exactitud, evitas errores y ahorras tiempo al presentar reportes formales.
2024 © Minnt Solutions S.A.P.I de CV. Todos los Derechos Reservados.
Orgullosamente, hecho en México.