El directorio realiza, de forma independiente, la gerencia corporativa. Fija objetivos y metas corporativas, planes de acción, presupuestos anuales y planes de negocio de la compañía. Así mismo, aprueba y dirige la política de seguimiento, control y prevención de riesgos. En segundo lugar, ejerce la supervisión de los principales gastos, inversiones, adquisiciones y enajenaciones ocurridos en periodos de tiempos determinados. Asimismo, vigila el cumplimiento de las funciones por parte de los ejecutivos principales, e incluso toma decisiones sobre sus labores y retribuciones salariales. De igual forma, interfiere y dirime conflictos de intereses entre los miembros de la administración y los Accionistas.